Turismo De Parto: Mujeres Rusas Eligen Chile Para Dar A Luz Y Obtener Un Pasaporte “Poderoso”

Cada vez más mujeres rusas están viajando a Chile en las últimas semanas de embarazo con un objetivo claro: que sus hijos nazcan en territorio chileno y accedan a un pasaporte altamente valorado a nivel internacional. El caso de Vlada e Ilya, una pareja que dejó Moscú para instalarse momentáneamente en Viña del Mar y tener allí a su hijo, ilustra un fenómeno conocido como “turismo de parto” o “turismo de maternidad”, donde la nacionalidad del bebé es el principal motivador del viaje.

Vlada llegó a Chile acompañada de su madre tras un viaje de cerca de 30 horas, en las últimas semanas de embarazo, y registró en su celular la mezcla de nerviosismo y curiosidad que le generaba venir a un país del que sabía poco más que algunos datos geográficos y lo que le habían contado amigos. A los días se reunió con su esposo Ilya en Viña del Mar, ciudad que eligieron como residencia temporal mientras esperaban el nacimiento de su hijo Gleb en una clínica de Reñaca. Tras el parto, ella resumió su experiencia asegurando que todo salió “mejor de lo que pensaba” y que “Viña del Mar es una ciudad tranquila. Aquí hay gente sencilla pero buena, es seguro aquí. Me siento en paz y tranquila”.

El interés por Chile se enmarca en una práctica que ya ha tenido un fuerte auge en países como Argentina, donde miles de mujeres rusas han viajado para dar a luz, aprovechando que estos países otorgan la nacionalidad por nacimiento. Vlada explicaba que de Chile solo sabían que tenía “una naturaleza multifacética, hermosa, que es un lugar único, pero no nos dieron detalles” y que, antes de viajar, “Estudiamos por supuesto, pero solo que este es el borde más lejano del mundo y que sería interesante de explorar”.

El objetivo de la pareja siempre estuvo asociado a las posibilidades que ofrece el documento nacional: el pasaporte chileno se considera hoy el más fuerte de América Latina y figura entre los mejor posicionados del mundo, permitiendo el ingreso sin visa previa a más de 170 países, incluidos Japón, Reino Unido y diversos estados de la Unión Europea. Ilya relató que llevaban tiempo pensando en tener un hijo que naciera fuera de Rusia, con la idea de que “pueda obtener otro pasaporte y viajar por el mundo para que sea una persona libre” y recordó que amigos suyos ya les habían recomendado Chile al señalarles que “Dijeron que aquí hay oportunidades muy buenas, una de las economías más fuertes de América Latina y que viniéramos a parir aquí también”.

Detrás de estas historias hay también un mercado de servicios especializado. La agencia Chile Kids ofrece planes de acompañamiento a parejas extranjeras —principalmente de Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Turquía— que incluyen apoyo en la elección de la clínica, traslados, traducción, acompañamiento a citas médicas, orientación durante el parto y asesoría para gestionar documentos como cédula e inscripción civil, con programas que pueden superar los 12.000 dólares. Su vocera, Anna Klimina, resumió así el atractivo del documento chileno: “Siempre había gran demanda por el tema del pasaporte. Cuando tú tienes un pasaporte chileno puedes viajar libremente a cualquier país, no hay limitaciones, no tienes que hacer siempre trámites o visado”.

Las cifras oficiales todavía son modestas si se comparan con otros destinos, pero muestran una tendencia al alza. De acuerdo con datos del Registro Civil citados en el reportaje, desde 2020 se han inscrito en Chile al menos 12 bebés hijos de ciudadanos rusos, además de nacimientos de madres ucranianas, turcas y bielorrusas. La mayoría de estas familias no planea radicarse en el país; su intención es completar los trámites de nacionalidad del recién nacido y regresar a su lugar de origen cerca de un mes después del parto. Es lo que harán también Vlada e Ilya, quienes proyectan volver a Moscú con su hijo chileno y, más adelante, regresar para mostrarle el país que eligieron como escenario de su nacimiento.