El Gobierno y la Mesa del Sector Público —que agrupa a la CUT y a los principales gremios estatales— alcanzaron un acuerdo para el reajuste salarial 2025–2026, que considera incrementos en remuneraciones, mejoras en las rentas mínimas del sector y alzas en distintos bonos. El protocolo será ingresado al Congreso como proyecto de ley de reajuste en los próximos días.
El pacto establece un reajuste general total de 3,4%, aplicado de manera gradual:
- 2,0% de aumento desde diciembre de 2025, sobre las remuneraciones vigentes.
- 1,4% adicional desde junio de 2026, completando así el 3,4% acordado.
Para los trabajadores de menores ingresos, el acuerdo contempla un aumento de 5% que se aplica tanto a las remuneraciones mínimas del sector público como a bonos asociados a esas rentas más bajas, con el objetivo de dar un impulso proporcionalmente mayor a quienes se encuentran en la base de la escala salarial del Estado.
Además del reajuste directo de sueldos, el protocolo incorpora mejoras en beneficios y bonos que tradicionalmente se pagan al sector público (como aguinaldos, bonos de vacaciones, escolaridad y términos de conflicto), así como medidas laborales e institucionales ligadas a estabilidad, diálogo permanente y seguimiento de los compromisos que se incorporarán en la ley de reajuste.
Aunque buena parte de los gremios de la Mesa suscribió el acuerdo, la ANEF se marginó de la ceremonia de firma, calificando el reajuste como insuficiente y señalando que el incremento real sigue siendo acotado frente al costo de la vida. Desde el Gobierno, en tanto, se ha defendido el pacto como un equilibrio posible entre las demandas de los trabajadores y las restricciones fiscales.
En resumen, si eres trabajador o trabajadora del sector público, tu sueldo subirá en dos tramos hasta completar un 3,4%, y si tienes una remuneración mínima o perteneces al segmento de menores ingresos, el incremento y los bonos asociados llegarán al 5%, quedando ahora a la espera que el Congreso apruebe la correspondiente ley de reajuste.