Subsidio DS27: Estos Son Los Montos Máximos Para Remodelar Tu Vivienda

El Subsidio de Mejoramiento de Vivienda DS27 permite financiar remodelaciones orientadas a mejorar el confort térmico y la eficiencia energética del hogar, además de incorporar energías limpias. A través de este beneficio del Minvu, las familias pueden revestir muros para aislación, cambiar ventanas y sumar sistemas que aprovechen mejor el sol, siempre que vivan en zonas urbanas de más de 5 mil habitantes y cumplan ciertas condiciones socioeconómicas.

Según ChileAtiende, los montos que entrega el Estado varían según el tipo de obra que se realice. Para innovaciones de eficiencia energética e hídrica —como paneles solares u otros sistemas que reduzcan el consumo de agua y electricidad— el subsidio puede llegar hasta 50 UF. En el caso del acondicionamiento térmico de la vivienda (mejoras en techumbres, muros, ventanas y pisos para evitar pérdidas de calor) el aporte máximo es de hasta 120 UF, beneficio dirigido a casas ubicadas en comunas incluidas en Planes de Descontaminación Atmosférica (PDA).

Para acceder al DS27, la vivienda debe cumplir al menos una de estas características: ser vivienda social con avalúo fiscal igual o inferior a 950 UF, haber sido construida o comprada con subsidio habitacional Minvu, estar construida por Serviu o sus antecesores legales, o reunir las condiciones especiales definidas en los llamados asociados a planes de descontaminación. Además, la persona postulante debe ser mayor de 18 años, estar inscrita en el Registro Social de Hogares (hasta el 60% más vulnerable en el caso de postulaciones individuales) y contar con una cuenta de ahorro para la vivienda con al menos 3 UF, depositadas a más tardar el último día del mes previo a la postulación.

El proceso se realiza a través de una Entidad Patrocinante (EP), que diseña el proyecto, coordina con la constructora y presenta los antecedentes al Serviu. Una vez aprobado, se asigna el subsidio y se puede comenzar con las obras. De esta forma, el DS27 se convierte en una herramienta clave para mejorar viviendas existentes, subir su estándar térmico y energético y, al mismo tiempo, reducir gastos en calefacción y cuentas de servicios básicos.