Muere Peter Greene, Recordado Villano De “Pulp Fiction” Y “La Máscara”, A Los 60 Años

El actor estadounidense Peter Greene, conocido mundialmente por encarnar al perturbador Zed en “Pulp Fiction” y al mafioso Dorian Tyrell en “The Mask”, fue hallado muerto en su apartamento de Nueva York a los 60 años. De acuerdo con la policía y su representante, fue encontrado inconsciente el viernes 12 de diciembre en su vivienda del Lower East Side y declarado fallecido en el lugar, sin indicios iniciales de intervención de terceros; la causa exacta de muerte será determinada por el médico forense.

Nacido en Montclair, Nueva Jersey, en 1965, Greene inició su carrera actoral en el circuito teatral neoyorquino y saltó al cine a comienzos de los años 90 con películas como “Laws of Gravity” (1992) y “Clean, Shaven” (1993), esta última muy elogiada por su intenso retrato de un hombre con esquizofrenia. Su consagración llegó en 1994 con dos papeles que lo marcaron para siempre como especialista en villanos: Zed en la cinta de Quentin Tarantino “Pulp Fiction” y el criminal Dorian Tyrell en “The Mask”, junto a Jim Carrey y Cameron Diaz.

Durante las décadas siguientes construyó una sólida carrera como actor de reparto, casi siempre ligado a personajes oscuros o moralmente ambiguos. Participó en títulos como “Judgment Night”, “The Usual Suspects”, “Under Siege 2: Dark Territory”, “Blue Streak”, “Training Day” y en series como “Justified”, “Life on Mars”, “Chicago P.D.” y “The Continental: From the World of John Wick”. Su capacidad para dotar de matices a mafiosos, policías corruptos y criminales lo convirtió en un rostro inconfundible del cine de los 90 y 2000.

Fuera de la pantalla, Greene enfrentó una vida marcada por dificultades personales. Según diversos perfiles biográficos, en su juventud pasó por episodios de consumo problemático de drogas y periodos de inestabilidad, de los que logró recuperarse mientras consolidaba su oficio frente a las cámaras. Su representante, Gregg Edwards, lo definió como uno de los grandes actores de carácter de su generación y destacó la distancia entre sus temibles personajes y su verdadera personalidad, al señalar que era un intérprete perfeccionista, pero también un hombre de carácter amable y generoso.

Al momento de su muerte, Peter Greene trabajaba en dos proyectos, entre ellos un documental sobre la retirada de fondos del gobierno federal a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), manteniéndose activo en la industria más de tres décadas después de sus primeros papeles. Su fallecimiento deja un vacío en el elenco de secundarios de Hollywood y consolida su legado como uno de los villanos más recordados del cine moderno.