Alcalde De Putre Respalda A Su Par De General Lagos Y Proyecto Solar Para Llevar Luz Al Altiplano

La prolongada demora en la electrificación de Visviri volvió a tensionar la relación de las comunas altoandinas con el Estado. El alcalde de Putre, Javier Tito, expresó públicamente su apoyo al edil de General Lagos, Alex Castillo, y a su concejo municipal por el retraso de un proyecto que se tramita hace más de dos décadas. En paralelo, la SEREMI de Energía presentó un plan de «Sistemas Fotovoltaicos Off-Grid» para más de 300 familias aisladas del altiplano, buscando una solución concreta mientras la electrificación convencional sigue pendiente.

El jefe comunal de Putre recalcó que la situación de Visviri no solo afecta a General Lagos, sino que es una señal de alerta para todo el territorio andino, donde hay iniciativas similares en carpeta. Desde esa mirada, sostuvo: «Como alcalde rural veo con preocupación que, después de más de dos décadas, aún no se concrete la electrificación de Visviri. No solo porque he sido testigo de la persistente gestión de mi colega, sino también porque esta situación nos alerta, considerando que tenemos en carpeta iniciativas similares para Caquena y diversas estancias de Parinacota».

Tito añadió que el estancamiento del proyecto tradicional pone en riesgo el arraigo en el altiplano y evidencia la falta de comprensión sobre las particularidades del territorio. En esa línea, enfatizó: «Por nuestra cercanía territorial, nos preocupa que el estancamiento se profundice con el paso del tiempo. El Estado debe entender que ejecutar proyectos en el altiplano no es lo mismo que hacerlo en zonas urbanas». El alcalde señaló que esta problemática ha fortalecido la coordinación entre Putre y General Lagos para defender derechos básicos como el acceso a la energía eléctrica.

Mientras las autoridades locales reclaman celeridad para la electrificación de Visviri, la SEREMI de Energía de Arica y Parinacota anunció el proyecto “Energización Rural y Social mediante Sistemas Fotovoltaicos Off-Grid”, que busca financiamiento FNDR para llegar con electricidad a más de 300 estancias dispersas en Putre, Camarones y General Lagos. La iniciativa apunta a cerrar parte de la brecha energética que afecta a familias que viven en sectores muy alejados de las redes convencionales.

El plan contempla la instalación de sistemas fotovoltaicos autónomos con banco de baterías y equipos certificados, adaptados a las condiciones extremas del altiplano, junto con capacitaciones para que las propias familias puedan operar y mantener la tecnología. Con ello se espera mejorar aspectos cotidianos como la iluminación, la conservación de alimentos, la conectividad y la seguridad en los hogares, reduciendo además la dependencia de diésel, pilas y generadores esporádicos.

Desde la SEREMI de Energía se subrayó el carácter estratégico del proyecto para la transición energética y el desarrollo territorial. Su titular, Darío Fernández Serei, sostuvo: «Este proyecto es un paso concreto hacia la equidad energética y la sustentabilidad en nuestra región. Estamos llevando energía limpia a zonas históricamente aisladas, lo que permitirá mejorar la calidad de vida, impulsar la productividad y fortalecer el arraigo territorial de las familias altoandinas. Con esta iniciativa, avanzamos en los compromisos de transición energética y desarrollo inclusivo para Arica y Parinacota.»

La propuesta fotovoltaica se presenta como una alternativa complementaria al proyecto de electrificación convencional de General Lagos, que por años ha enfrentado observaciones y retrasos sin lograr conectar a la población. Según la propia SEREMI, incluso si la red comunal se concreta, muchas de las estancias más aisladas seguirían fuera de alcance por su lejanía y complejidad de acceso, por lo que los sistemas solares off-grid buscan asegurar, al menos para ellas, el derecho básico a la energía.

Así, las demandas de los alcaldes del altiplano y el nuevo proyecto de energización rural convergen en un mismo objetivo: que Visviri, General Lagos y las comunidades de Parinacota dejen de esperar indefinidamente por la luz, y que la política pública reconozca, en los hechos, las particularidades y urgencias de quienes habitan el extremo norte de Chile.