Qué Sucede Con Los Votos Nulos Y Blancos En Una Elección Presidencial

En una elección presidencial en Chile, los votos nulos y blancos no se suman a ningún candidato ni modifican directamente los porcentajes de quienes compiten. El Servicio Electoral (Servel) los contabiliza de forma separada como sufragios “inválidos”, por lo que solo los votos válidamente emitidos por una candidatura son los que se usan para calcular el resultado final.

En la práctica, esto significa que, aunque una gran cantidad de personas anule o deje el voto en blanco, el ganador o ganadora de la elección se define entre quienes reciben votos válidos, manteniéndose la regla de mayoría simple (en segunda vuelta, quien obtiene más votos válidos gana). Los nulos y blancos se registran en las actas, se informan públicamente y sirven como indicador político, pero no impiden que se proclame a un presidente.

El Servel distingue tres grandes grupos de sufragios:

  • Votos válidos (los que favorecen a un candidato o candidata).
  • Votos nulos (papeletas marcadas de forma errónea o con rayados/signos que impiden identificar una preferencia).
  • Votos en blanco (papeletas sin ninguna marca).

Tanto el voto nulo como el blanco pueden interpretarse como una señal de descontento, rechazo a las alternativas o decisión de no optar por ninguna candidatura, especialmente bajo el régimen de voto obligatorio. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico-electoral, tienen el mismo efecto práctico: no cuentan para nadie y no se consideran al momento de determinar porcentajes ni de pasar a una eventual segunda vuelta.

En Resumen:

  • No se “sumarán” a ningún candidato (ni al que lidera ni al que va segundo).
  • No anulan la elección, aunque sean muchos.
  • Quedan registrados en las cifras oficiales como parte de la participación total, pero el resultado se calcula solo con los votos válidos emitidos por las personas que marcaron alguna candidatura.