Una mujer de nacionalidad boliviana fue detenida en el aeropuerto Chacalluta, en Arica, tras ser sorprendida transportando más de cuatro kilos de cocaína base adosados a su cuerpo. El procedimiento fue encabezado por detectives de la Avanzada Antinarcóticos Chacalluta de la PDI, luego de una alerta generada por personal de seguridad del terminal aéreo.
De acuerdo con los antecedentes policiales, la imputada intentaba abordar un vuelo con destino a Santiago cuando personal AVSEC del aeropuerto advirtió indicios de que portaba elementos ocultos entre sus vestimentas. Tras la revisión inicial, se constató que llevaba múltiples paquetes adheridos al cuerpo, por lo que de inmediato se coordinó la intervención de la unidad especializada de la Policía de Investigaciones.
El subprefecto Marco Vergara, jefe de la Avanzada Antinarcóticos Chacalluta (Avanchaca) de la PDI Arica, explicó que el hallazgo se originó en ese primer control de seguridad, detallando que a la mujer se le encontraron 16 contenedores ocultos. Al respecto, señaló que «A partir de dicho hallazgo se realizó la coordinación con detectives de la Avanzada Antinarcóticos Chacalluta, quienes adoptaron el procedimiento, estableciendo preliminarmente que los contenedores correspondían a una sustancia que arrojó positivo para cocaína base».
Las pericias determinaron que la droga correspondía a 4,22 kilos de cocaína base, cuyo avalúo en el mercado ilícito supera los 21 millones de pesos, equivalentes a miles de dosis que tendrían como destino la comercialización en el país. Con ello, la policía dio por desarticulado un nuevo intento de tráfico aéreo desde la frontera norte mediante el uso de “correos humanos”.
Por instrucción del Ministerio Público, la imputada fue puesta a disposición del Juzgado de Garantía de Arica para su control de detención y formalización por el delito de tráfico de drogas. Desde la PDI resaltaron que este procedimiento forma parte de los controles permanentes que se realizan en el principal terminal aéreo de la región, orientados a detectar y desbaratar rutas de ingreso de sustancias ilícitas a través de pasajeros que utilizan la frontera como punto de paso hacia otras ciudades del país.