Caos En El Control Fronterizo Arica–Tacna Por Nuevo Sistema De Registro Biométrico

El control fronterizo de Santa Rosa, entre Tacna y Arica, se vio sobrepasado durante el último fin de semana largo, con largas filas bajo el sol, desmayos y esperas de varias horas para ingresar a Perú. Las aglomeraciones, que en algunos momentos superaron el millar de personas, encendieron las críticas de gremios de transporte y usuarios, que apuntan a la reciente implementación de un nuevo sistema de registro biométrico por parte de Migraciones Perú.

Según explicó Javier Cabrera, presidente del gremio de colectiveros Tacna–Arica, turistas, pasajeros frecuentes y ciudadanos peruanos que retornan al país se vieron obligados a esperar más de tres horas en la fila, expuestos al calor y sin suficiente resguardo para grupos vulnerables. El dirigente advirtió que la situación golpea especialmente a personas mayores, bebés, niños y niñas, incluyendo a dos menores con trastorno del espectro autista que, según su relato, fueron vistos descompensados en medio de la espera.

En declaraciones difundidas por Radio Uno, el representante del transporte terrestre manifestó su molestia por el trato a los visitantes chilenos, señalando: «¿Así les pagamos al turista chileno, haciendo fila de más de 3 horas en pleno sol? Eso es maltrato completo al turista. ¿Así lo recibimos en Tacna?»

De acuerdo con Cabrera, la causa principal del colapso es el nuevo sistema de Migraciones Perú, sobre el cual no se habría entregado información clara a los gremios. La Superintendencia Nacional de Migraciones anunció días antes la puesta en marcha de un registro biométrico —que incluye huellas y fotografía— para reforzar los controles de seguridad; sin embargo, en la práctica, el procedimiento habría ralentizado de forma drástica la atención en el complejo fronterizo.

El mecanismo exige tomar las huellas dactilares de ambas manos, dedo por dedo, además de una fotografía de cada persona, tanto peruana como chilena. Cabrera lo compara con el proceso para obtener un DNI por primera vez o tramitar un pasaporte, por el nivel de detalle y el tiempo que requiere cada registro.

Ante este escenario, el dirigente planteó que, para evitar nuevos episodios de colapso, se debería destinar al menos la mitad de las 14 ventanillas al nuevo registro en horarios de alta afluencia, o bien concentrar este “enrolamiento” en jornadas de menor flujo (entre semana), evitando su aplicación plena en feriados y fines de semana largos.

Durante la mañana de un día de mayor congestión se reportó que varias personas mayores se desvanecieron mientras esperaban su turno en la fila. De acuerdo con los antecedentes disponibles, todas fueron asistidas de inmediato y lograron recuperarse sin consecuencias graves, aunque el episodio graficó el impacto de la espera prolongada bajo el sol.

La combinación de un fin de semana largo, el aumento del flujo de viajeros y la entrada en vigencia del nuevo sistema biométrico terminó por convertir el control Tacna–Arica en un cuello de botella. El episodio reabrió el debate sobre la necesidad de coordinar mejor la aplicación de estas medidas de seguridad con condiciones mínimas de dignidad, resguardo climático y atención prioritaria para personas vulnerables en uno de los pasos fronterizos más transitados de la macrozona norte.