Argentina se prepara para recibir esta semana los primeros seis cazas F-16 adquiridos a Dinamarca, en lo que el propio Gobierno ha definido como el inicio de un proceso clave de modernización de su sistema de defensa aérea. Las aeronaves arribarán inicialmente al Área Material Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, donde se realizará el acto oficial de recepción antes de su despliegue operativo en la Fuerza Aérea Argentina.
El momento más vistoso de la bienvenida será un vuelo rasante sobre la Ciudad de Buenos Aires, programado para la mañana del domingo, como parte de una exhibición aérea que incluirá un pasaje a baja altura sobre el casco histórico y la Casa Rosada. Para ello, el Gobierno reservó un bloque de espacio aéreo de 10 millas náuticas de radio sobre el centro porteño, con el fin de garantizar la seguridad del espectáculo y coordinar la operación con la aviación civil.
El paquete de compra contempla 24 F-16 por una inversión superior a los US$ 600 millones, lo que convierte esta operación en la mayor renovación de un sistema de armas aéreo argentino desde la incorporación de los A-4AR Fightinghawk en los años 90. Los primeros seis aviones formarán la punta de lanza de la nueva flota y su llegada ha sido presentada por el Gobierno de Javier Milei como un salto tecnológico que mejora la capacidad de defensa y la interoperabilidad con aliados occidentales.
Especialistas en temas de defensa subrayan que los F-16 no solo aportan mayor alcance, capacidad de radar y versatilidad en armamento, sino que también implican desafíos logísticos: entrenamiento de pilotos y técnicos, inversión en infraestructura, mantenimiento de largo plazo y adecuación doctrinaria para integrar el nuevo sistema de armas a una fuerza aérea que hasta ahora operaba plataformas más antiguas como los A-4AR y entrenadores IA-63 Pampa.
El gobierno argentino, por su parte, ha optado por acompañar esta transición con gestos de alto impacto simbólico, como el vuelo rasante sobre Buenos Aires, pensado para reforzar el mensaje político de recuperación de capacidades militares y proyectar una imagen de modernización tecnológica hacia la opinión pública y la región. Mientras tanto, organismos de tránsito aéreo y autoridades de la capital han llamado a la población a informarse por canales oficiales sobre horarios y trazas del sobrevuelo, para evitar alarmas innecesarias ante el ruido y la presencia de los cazas sobre la ciudad.