Cobreloa firmó una noche soñada en el estadio Zorros del Desierto al vencer 3–1 a San Marcos de Arica, resultado que le permitió revertir la caída sufrida en la ida y sellar la serie con un global de 4–3 para avanzar a la final de la liguilla del ascenso. Ante más de seis mil hinchas naranjas, el equipo de César Bravo salió obligado a ganar por dos goles de diferencia y cumplió con una ráfaga ofensiva que desbordó a la defensa ariqueña.
El partido se destrabó en el primer tiempo, cuando Aldrix Jara abrió la cuenta con un remate cruzado y poco después volvió a marcar tras aprovechar una jugada colectiva que tomó mal parada a la zaga visitante. Entre medio, Gerardo Navarrete apareció en el área para conectar de cabeza el 2–0 parcial, coronando una secuencia de rebotes y dejando momentáneamente la llave totalmente a favor de los loínos. El descuento de Augusto Barrios para San Marcos, ya en la segunda mitad, alcanzó a encender la ilusión nortina pero no fue suficiente para arruinar la remontada minera.
Con este 3–1 en Calama, Cobreloa dejó atrás la derrota 2–1 sufrida en la Puerta Norte y se ganó el derecho a disputar el último boleto a Primera División frente a Deportes Concepción, elenco que por su parte empató con Deportes Copiapó y se quedó con la otra semifinal gracias a la llave global. La final de la liguilla definirá al segundo ascendido a la máxima categoría, acompañando al campeón Universidad de Concepción en el retorno a la serie de honor.
En Calama, el ambiente fue de fiesta: la hinchada naranja despidió al equipo entre cánticos y banderas, consciente de que la escuadra llega encendida a la última instancia del torneo. La misión ahora será sostener el nivel mostrado ante San Marcos, mantener la contundencia de su tridente ofensivo y hacer valer la localía en el Zorros del Desierto para volver definitivamente a Primera A, un anhelo que el club y su gente persiguen desde hace varias temporadas.