El presidente interino de Perú, José Jerí, confirmó que se aplicará estado de emergencia en la región de Tacna, medida que comenzó a regir desde las cero horas de hoy y que convierte a esta zona en la primera frontera del país bajo este régimen especial. El objetivo declarado es enfrentar el aumento de la migración irregular y la sensación de inseguridad en la zona limítrofe con Chile, reforzando el control con apoyo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
De acuerdo con los mensajes difundidos por el propio mandatario en redes sociales, el estado de emergencia en Tacna será el punto de partida de una serie de declaratorias similares en otras provincias fronterizas. Jerí subrayó que “esta será la primera de nuestras fronteras en ser declaradas en emergencia por motivos de migración irregular y seguridad ciudadana”, remarcando que el gobierno busca dar una señal de control y “tranquilidad” frente al ingreso de personas sin autorización por pasos regulares o irregulares.
La decisión se adopta en medio de una tensión creciente en la Línea de la Concordia, donde se ha registrado la presencia de decenas de migrantes —principalmente venezolanos— que intentan salir de Chile y entrar a Perú, generando incluso bloqueos parciales de la Panamericana Sur en el lado peruano. Según medios de ese país, grupos de alrededor de 60 a 100 extranjeros han exigido una solución a su situación migratoria, en un contexto donde Perú mantiene la exigencia de visa para su ingreso y Chile discute cambios en sus políticas hacia personas en situación irregular.
El anuncio también se cruza con el escenario político chileno, marcado por la segunda vuelta presidencial y por un discurso más duro en materia de migración. Declaraciones del candidato José Antonio Kast, quien ha advertido a los migrantes sin papeles que deberán abandonar Chile en un plazo acotado si él llega a la presidencia, han sido mencionadas en la prensa internacional como uno de los factores que podrían estar impulsando la salida de personas hacia la frontera peruana.
En paralelo, el Ejecutivo peruano ha informado que se implementará un plan multisectorial para fortalecer el resguardo de las zonas limítrofes, empezando por el sur del país. Ese plan considera la participación de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía Nacional del Perú, con mayor presencia en la frontera, despliegue en rutas estratégicas y coordinación con gobiernos regionales como Tacna, que venía solicitando formalmente esta declaratoria ante lo que describen como una “ola” de migración irregular.
Desde Chile, las autoridades han seguido de cerca la decisión, en particular por su impacto directo en el paso fronterizo con Arica y en las familias migrantes que ya se encuentran en tránsito o varadas en los alrededores de Chacalluta. En este contexto, la discusión sobre corredores humanitarios, coordinación consular y eventuales respuestas binacionales se vuelve clave para evitar que la combinación entre estado de emergencia y endurecimiento del discurso político termine derivando en una crisis humanitaria en la frontera norte.