Xi Jinping Reafirma Apoyo A Maduro: China Promete Respaldar La Soberanía De Venezuela

El presidente de China, Xi Jinping, envió una carta a Nicolás Maduro en la que aseguró que Pekín seguirá apoyando a Venezuela en la defensa de su soberanía, seguridad nacional, dignidad y estabilidad social. El mensaje, difundido por la Cancillería venezolana en la víspera del cumpleaños del mandatario, se conoce en un contexto de alta tensión con Estados Unidos y de nuevas presiones internacionales sobre el gobierno de Caracas.

En la misiva, Xi expresa que China continuará respaldando a Venezuela para “salvaguardar su soberanía y seguridad nacional, dignidad de la nación y estabilidad social”, al tiempo que rechaza las “injerencias de fuerzas externas” en los asuntos internos del país sudamericano “bajo cualquier pretexto”. El líder chino subraya además que “China y Venezuela son íntimos amigos, entrañables hermanos y buenos socios”, reforzando el tono de alianza estratégica que ambos gobiernos han cultivado en las últimas décadas.

El mensaje fue difundido por el canciller venezolano Yván Gil a través de sus canales oficiales, donde destacó que la carta de Xi llega en un momento clave, marcado por el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe y por nuevas críticas al tercer mandato de Maduro, cuestionado por parte de la comunidad internacional. En paralelo, el presidente ruso Vladimir Putin también envió una carta de felicitación y respaldo político, consolidando el eje Moscú–Pekín como principales aliados del gobierno venezolano.

Desde la óptica geopolítica, el gesto de Xi confirma que China mantiene su apuesta por Caracas como socio político y energético, pese a sanciones y presiones externas. Analistas recuerdan que Venezuela ha sido uno de los mayores receptores de inversión china en América Latina y que ambos países han tejido una relación que combina créditos, proyectos de infraestructura y cooperación en áreas estratégicas.

La carta también se interpreta como una señal hacia Washington y hacia los gobiernos de la región que cuestionan la legitimidad de Maduro y su proyecto de reforma constitucional. Mientras parte de América y Europa pide mayores garantías democráticas y auditorías electorales, Pekín y Moscú refuerzan su respaldo al Palacio de Miraflores, configurando un escenario de alineamientos cruzados en torno al futuro político de Venezuela.