La reciente emergencia ambiental registrada en el Lago Chungará, producto de derrames generados por camiones bolivianos que transitan por la Ruta 11-CH, encendió las alarmas del Consejo Regional de Arica y Parinacota (CORE). Los consejeros solicitaron a la Cancillería adoptar medidas urgentes y más estrictas para evitar que este tipo de incidentes se repita en uno de los ecosistemas más frágiles y protegidos del país. La preocupación aumentó luego del nuevo vertimiento de aceite de soya ocurrido esta semana en pleno Parque Nacional Lauca.
Durante la sesión extraordinaria del cuerpo colegiado, los consejeros expresaron que el daño al ecosistema altiplánico ha alcanzado niveles “inaceptables”, especialmente por la reiteración de accidentes protagonizados por transporte pesado proveniente de Bolivia. Subrayaron que el lago, los bofedales y su biodiversidad Altoandina presentan una alta sensibilidad a cualquier tipo de contaminación, por lo que urgieron al Gobierno a activar protocolos diplomáticos y reforzar exigencias binacionales en materia de tránsito internacional.
Entre las solicitudes planteadas se incluye la exigencia de mejorar el control a camiones extranjeros, incrementar la fiscalización a la carga peligrosa que circula por zonas protegidas, establecer responsabilidades claras para empresas transportistas y exigir que Bolivia disponga de mecanismos efectivos para evitar que vehículos en mal estado utilicen rutas chilenas. Los consejeros también pidieron la presencia de autoridades nacionales en la región para evaluar en terreno la magnitud del daño.
Los core enfatizaron que, además de las investigaciones penales en curso lideradas por la PDI y el Ministerio Público, el Estado debe avanzar en acciones diplomáticas y administrativas que permitan resguardar el Parque Nacional Lauca, la Reserva de la Biósfera Lauca y las comunidades que habitan su entorno. Asimismo, llamaron a reforzar la limpieza, mitigación y monitoreo ambiental tras el derrame, para evitar que los contaminantes sigan expandiéndose por los bofedales.
La preocupación regional se sustenta en que el Lago Chungará no solo es un ícono natural del altiplano, sino también un sitio de valor ecológico, turístico y cultural para Arica y Parinacota. Por ello, los consejeros reiteraron que este tipo de siniestros no puede continuar ocurriendo y que la Cancillería debe asumir un rol más activo para proteger un patrimonio natural que pertenece no solo a Chile, sino al mundo.