“No Queremos Otro Huachipato”: Gobernador De Arica Emplaza A Boric Por Crisis En Quiborax

La paralización total de Quiborax en el Salar de Surire detonó un llamado urgente del gobernador regional Diego Paco al Presidente Gabriel Boric y su gabinete. En medio de protestas y cortes en la Ruta 11-CH, la autoridad advirtió por el riesgo de miles de empleos directos e indirectos en Arica y Parinacota.

El miércoles, trabajadores bloquearon el tránsito a la altura del kilómetro 65 de la Ruta 11-CH para visibilizar la incertidumbre laboral. Desde el lugar, el gobernador emplazó al Ejecutivo: “Quiero decirle al Presidente Boric que venga o envíe a algún representante del Ministerio del Interior aquí a la Ruta 11-CH, en el kilómetro 65. Hay más de mil personas movilizadas con la incertidumbre de perder sus puestos laborales, y más de tres mil empleos indirectos en la misma posición. No queremos un ‘Huachipato’ aquí en el norte. Usted prometió que las regiones iban a estar primero. ¿Dónde están las autoridades nacionales? Gobernar también es hacerse presente. Queremos soluciones concretas para los trabajadores de mi región”, señaló Paco.

El conflicto se desarrolla mientras se acerca el vencimiento de medidas cautelares ambientales dictadas por el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta, que desde 2024 mantienen las faenas detenidas por presunto daño al Salar de Surire. En este periodo solo se permitió mantención y retiro/nivelación de material bajo supervisión de autoridades.

Desde los sindicatos, la dirigente Nicole Tirado afirmó: “Durante los años de funcionamiento de esta empresa hemos sabido trabajar en familia, cumpliendo todas las normas. No entendemos cómo el Consejo de Defensa del Estado aplica retroactividad, cuando la empresa opera legalmente desde 1984. Se están tomando decisiones sin diálogo con los pueblos originarios ni con los trabajadores. No nos sentimos protegidos”. A su vez, Samuel Apaza subrayó: “Somos más de 700 trabajadores directos y más de 2.000 indirectos. Esta compañía aporta el 10% del PIB regional. Es un duro golpe para la región, y pudo haberse evitado con diálogo. Detrás de cada trabajador hay una familia; no queremos más desempleo ni improvisación”.

Desde el Gobierno Regional reiteraron su disposición a colaborar en una salida institucional que resguarde los empleos, la actividad económica y el cumplimiento de la normativa ambiental, “sin que la región pague las consecuencias de la falta de gestión del nivel central”.