El lunes 3 de noviembre, el Presidente c anunció que el recinto de Punta Peuco, ubicado en Til Til, pasó oficialmente a operar como penal común, tras la toma de razón del decreto por parte de la Contraloría General de la República. La medida regirá en el marco del plan de gestión penitenciaria que busca aumentar capacidad y estandarizar condiciones en el sistema carcelario.
El Mandatario comunicó que “La Contraloría ha tomado razón del decreto por el cual Punta Peuco deja de ser un penal especial y pasa a ser definitivamente un penal común” y subrayó el sentido de la decisión: “Desde hoy en Chile no existen presos de primera y segunda categoría”. La reconversión considera obras de adecuación ya en ejecución y la posibilidad de recibir nuevos internos desde comienzos de 2026, según el cronograma informado por el Ejecutivo.
Creado en 1995 para internos condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, el recinto mantuvo por décadas un régimen especial. Con el cambio, la administración queda sujeta a los mismos estándares operativos de Gendarmería para penales comunes —capacidad, seguridad, visitas y registro— y se alinea con la política de ampliar plazas frente al hacinamiento en otras cárceles. El Gobierno recordó que el anuncio se había adelantado en la Cuenta Pública de junio y que el decreto ingresó a trámite meses atrás.
Desde el Ejecutivo remarcan que la decisión combina criterios de seguridad y uso eficiente de la infraestructura penal. En paralelo, medios y análisis internacionales destacaron el carácter simbólico de la medida en la discusión de memoria y derechos humanos, y el cierre del trato diferenciado que había situado a Punta Peuco como excepción dentro de la red penitenciaria.
La denominación administrativa del recinto y etapas de habilitación pueden actualizarse conforme avance la ejecución de obras y resoluciones complementarias.