El 29 de octubre, la Comisión de Constitución del Senado abrió la discusión de una reforma constitucional que busca cambiar el estatus de Arica y Parinacota para reconocer su realidad geográfica y fronteriza única. La iniciativa apunta a habilitar regímenes administrativos y económicos diferenciados, con eventuales efectos en inversión, seguridad y desarrollo regional. El proyecto quedó en estudio y su avance dependerá de etapas legislativas posteriores.
La propuesta —impulsada en su origen por el senador José Miguel Durana— pretende incorporar a la región al listado de “territorios especiales” del país, figura hoy reservada a Rapa Nui y al Archipiélago de Juan Fernández. Con ello, se abriría la puerta a herramientas de gestión y financiamiento acordes al carácter trinacional del extremo norte (frontera con Perú y Bolivia), su rol logístico y la presión migratoria, entre otros factores. La sesión del 27 de octubre marcó el inicio formal del estudio en comisión, sin acuerdos aún.
En términos prácticos, el cambio exigiría tramitar una reforma a la Carta Fundamental (quórums calificados) y, de aprobarse, leyes posteriores que definan el alcance de los beneficios, incentivos y obligaciones específicas para la región. Medios regionales destacaron que el debate recoge una demanda histórica de reconocimiento a la singularidad de Arica y Parinacota y podría traducirse en políticas diferenciadas en materias como infraestructura, comercio exterior, empleo, seguridad y protección del patrimonio natural y cultural.
La reforma se encuentra en etapa inicial; no hay beneficios automáticos ni plazos definidos. Todo cambio dependerá de la aprobación en el Senado y la Cámara, además de la dictación de normas complementarias que determinen su implementación.