Con una inversión superior a $3.700 millones, cerca de 400 familias de San Miguel de Azapa cuentan con un sistema de agua potable rural renovado, inaugurado por el subsecretario de Obras Públicas, Danilo Núñez Izquierdo, junto a dirigentes y autoridades regionales. La obra, que beneficiará a más de 2.000 personas, incorpora una planta fotovoltaica para su operación y moderniza infraestructura crítica de captación, tratamiento y distribución. Además, el MOP anunció hitos complementarios en el valle, como la habilitación del paso vehicular sobre el río en Las Maitas.
El proyecto, denominado Mejoramiento Integral del Sistema Sanitario Rural de San Miguel de Azapa, incluye nuevos equipos de bombeo del sondaje, caseta de tratamiento, obras eléctricas y 6.865 metros de redes de distribución, además de 26 cámaras de válvulas y desagüe. La ceremonia se realizó frente al nuevo estanque y la torre de almacenamiento, donde la autoridad valoró el impulso comunitario de la iniciativa y el uso de energía solar para reducir costos operativos y fortalecer la continuidad del servicio.
En palabras del subsecretario, «Este es un proyecto que nace gracias al trabajo de la comunidad, de sus dirigentes y vecinos, que se organizaron y sacaron adelante este proyecto, tan fundamental para el desarrollo del valle, con un sistema moderno que aprovecha las condiciones de la región para obtener energía a través de este sistema de paneles fotovoltaicos».
Como parte del plan hídrico en el valle, el subsecretario encabezó en Sobraya la ceremonia de primera piedra del proyecto “Mejoramiento del Sistema de Agua Potable Rural”, que reemplazará instalaciones de 1998. La obra contempla renovación total de redes de impulsión y distribución, construcción de un estanque elevado de 200 m³ y otro de 100 m³, incorporación de volumen de incendio y tres grifos, y aumento de la capacidad de tratamiento de arsénico, con una inversión superior a $6.400 millones para beneficiar a más de 2.600 habitantes.
De acuerdo con el balance sectorial, la expansión de los Sistemas de Agua Potable Rural (APR) muestra un crecimiento sostenido en Arica y Parinacota: desde 24 sistemas operativos en 2022 a 34 en 2025, atendiendo a 5.681 familias, lo que implica un incremento cercano al 22% en cobertura. Estas intervenciones buscan mejorar la seguridad hídrica, optimizar costos mediante generación fotovoltaica y robustecer la resiliencia del suministro en zonas rurales del valle de Azapa.