Durante un panel organizado por Financial Times en Londres, Máximo Pacheco, presidente de Codelco, compartió los hallazgos preliminares de la investigación interna sobre el accidente ocurrido el pasado 31 de julio en la mina El Teniente, que provocó la muerte de seis trabajadores.
En la instancia internacional, Pacheco enfatizó los desafíos de la minería subterránea: “Quiero aprovechar esta cita (…) para compartir lecciones aprendidas y reiterar una clara verdad de la minería subterránea: cuanto más profundo llegamos en la corteza terrestre para extraer los minerales críticos que mueven la economía y la transición energética, mayores son los desafíos geotécnicos que enfrentamos. Y, entre ellos, uno nos golpea con fuerza: el estallido de roca”.
La Secuencia del Accidente
El accidente se produjo a las 17:34 horas, cuando un evento sísmico de magnitud 4,3 Mw activó los protocolos de emergencia y evacuación de 2.500 personas en todos los sectores subterráneos de la operación.
Según Pacheco, los fallecidos fueron un trabajador de Salfa Montajes en la mina Andesita y cinco empleados de la Constructora Gardilcic en el nivel Teniente 7 de la Mina Recursos Norte.
Protocolos y Riesgos Identificados
La compañía cuenta con una matriz de riesgos estratégicos que identifica 28 riesgos críticos, siendo el N°19 el de estallidos de roca. Entre las medidas preventivas se incluyen:
- Monitoreo sísmico y sistemas de alerta temprana.
- Señalización de áreas críticas.
- Uso de equipos con telecomando en sectores de riesgo.
- Control de accesos y planos actualizados.
- Capacitación específica para el personal y simulacros periódicos.
Sobre la actuación durante el evento, Pacheco afirmó: “Se manejaron correctamente los protocolos de activación y manejo de la emergencia”, lo que permitió la evacuación segura de la mayoría de los trabajadores. Sin embargo, la fortificación del yacimiento, diseñada para eventos de hasta 1,5 Mw, no resistió el sismo de 4,3 Mw, causando las consecuencias fatales.
Conclusiones Preliminares
Pacheco resumió las dos conclusiones más importantes del análisis:
- “Ninguno de los registros sísmicos muestra movimientos observables y de menor magnitud que hayan ocurrido antes del evento principal y que sirvieran de señales de alerta: el cerro no habló”.
- La preparación local de la mina no pudo enfrentar un evento de escala global, afectando toda la operación subterránea.
En términos técnicos, el presidente de Codelco señaló que “la causa más probable del estallido fue un proceso de descarga vertical, por cambios geométricos e interacción de cavidades en el noroeste del yacimiento”, es decir, la forma del terreno se ha modificado debido a la acumulación de túneles y operaciones en el subsuelo, debilitando la estabilidad de la roca.
Con estas declaraciones, Codelco busca generar conciencia sobre la complejidad de la minería profunda y la necesidad de ajustar los sistemas de prevención para eventos sísmicos mayores, priorizando la seguridad de sus trabajadores.