Una grave emergencia eléctrica se desató en la provincia de Parinacota tras el colapso de una estructura de la línea de transmisión Chapiquiña–Putre, afectando a cerca de 650 clientes en localidades como Zapahuira, Socoroma y Putre, según reportaron las empresas Engie y Coopersol, responsables del servicio.
El incidente se originó a raíz de un desprendimiento de rocas en la Ruta Internacional 11-CH, que impactó directamente la estructura número 116, provocando su completa destrucción. Las brigadas técnicas de Engie, tras inspeccionar la zona, constataron también daños importantes en las estructuras 115 y 118, incluyendo conductores cortados y aisladores comprometidos.
En respuesta a la emergencia, Coopersol coordinó acciones con la Posta de Putre para activar sistemas de generación eléctrica de respaldo, mientras se trabaja en el restablecimiento progresivo del suministro. Durante la jornada de ayer, se logró reponer parcialmente la energía en Zapahuira y Socoroma. No obstante, Putre, capital provincial, continúa sin servicio regular debido a la magnitud del daño.
El informe técnico reveló que la base de la torre 116 quedó completamente inutilizable, por lo que será necesario reconstruir sus cimientos desde cero, una labor que tomará varios días. A ello se suma la imposibilidad de iniciar obras mientras persistan los derrumbes en el sector, lo que mantiene el riesgo activo para las cuadrillas.
Desde Senapred se indicó que no hay pacientes electrodependientes en el área afectada, y que continúan monitoreando la situación. En tanto, la conexión de un segundo generador de emergencia permitió recuperar el servicio para al menos 250 usuarios en Putre.
La reposición total del servicio dependerá de la estabilización del terreno y de los avances en la reconstrucción de la estructura dañada, en medio de condiciones geográficas adversas.